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Historia

San Antonio la Isla se encuentra dentro de lo que fue el Valle del Matlazinco, se cree que sus primeros habitantes fueron de origen matlazinca, Sin embargo, se menciona que el primer nombre que llevó el municipio fue Otompan, que significa “donde hay otomíes”, y que fue el Tlatoani Mexica Axayácatl el encargado de haber conquistado esta zona.

Algunos de los cambios político-administrativos que se dieron durante la Colonia y que impuso la organización indígena, fue el de sistema de cabeceras municipales, en este, los pueblos de Calimaya y Tepemaxalco fungían como la cabecera municipal encontrándose San Antonio y San Lucas sujetos a ellos.

La merced otorgada a los habitantes de San Antonio la Isla data de 1603. Según el códice de San Antonio Techialoyan, se llegó a constituir como República, donde se hace mención de Miguel de Santa María Axayácatl como gobernador.

 

San Antonio la Isla se erige como municipio 

Durante la dominación española en el Valle de Toluca, San Antonio y San Lucas se mantuvieron bajo el control político y religioso de la cabecera Municipal de Calimaya, esto hasta que nuestro municipio alcanzó su separación y formó una municipalidad con extensión territorial y autoridades propias, según el decreto número 30 donde se erigen como municipalidad los pueblos de San Antonio la isla, San Lucas Tepemajalco, Santa María de la Concepción, Santa María de la Asunción, las haciendas de Tepemajalco y Zacualpan, dado en Toluca el 16 de marzo del año de 1847.

 

La Revolución Mexicana en San Antonio la Isla 

Se cuenta que los sucesos ocurridos en el movimiento armado de la Revolución Mexicana en 1910, influyeron directamente en la vida de la población de San Antonio la Isla, ya que Emiliano Zapata visitó el municipio con el deseo de repartir las tierras de la Hacienda de Atenco entre los campesinos de los pueblos aledaños a esta zona.

 

Cambios en San Antonio la Isla: hacia la modernidad  

El paisaje municipal ha cambiado considerablemente. Por ejemplo, la laguna que dio nombre al pueblo desapareció cerca del año de 1950, acabando así con la vida lacustre, que estaba profundamente ligada a la historia de la comunidad desde la llegada de los primeros habitantes a esta zona.

La cabecera municipal cambió su imagen a partir de 1980, año en el que se realizaron importantes obras como la pavimentación de calles, introducción de servicios de agua potable, luz eléctrica y alcantarillado.

 

Laguna de Chignahuapan: el referente de nuestra economía 

Nos remitiremos a la historia para conocer la actividad que era la solvencia económica y vida social de los habitantes, la laguna de Chignahuapan. Dentro de ella se realizaban diversas actividades, tales como la caza, la pesca y la recolección de diferentes especies que en ella habitaban. 

La pesca era la que más se practicaba, ya que de ella se obtenían productos como pescado blanco, el juil, acociles, ranas, atepocates, y ajolotes. Para la realización de esta actividad, las personas utilizaban canoas o chalupas para llegar hasta el centro de la laguna donde se encontraban más y mejores especies. Algunos islenses solo pescaban en las orillas de la laguna utilizando redes para su extracción.

La caza se realizaba sobre todo en los meses de noviembre y diciembre cuando cuando los patos, provenientes del norte de Estados Unidos y Canadá, llegaban a hibernar. Se realizaba con escopeta y en ocasiones con trampas utilizadas con gran destreza por los habitantes. También solían cazar la garza parda y el perro de agua.

En los productos de recolección destacan las especies vegetales comestibles de autoconsumo o para ser vendidas en los tianguis locales. Dentro de las más importantes está el tule, con la que se elaboraban artesanías, juguetes, utensilios domésticos y petates.

Cuando en 1950 se da el proceso de desecación de la laguna por el proyecto de abastecimiento de agua potable a la Ciudad de México, el territorio que la comprendía se convirtió en tierra de cultivo de temporal, con lo que se dio un cambio de actividad. Así, lo que en un principio era lacustre se convertiría en agrícola, para la producción, especialmente, de maíz.

Agricultura: uno de los activos más valiosos

La agricultura se desarrolló desde la aparición de los primeros pobladores del Valle de Toluca. Los cultivos más importantes a la fecha son maíz, haba, calabaza, frijol y avena. El sistema de roza, tumba y quema, se utilizaba de abono natural para así dar inicio a los trabajos de siembra, el cual consiste en cortar toda la maleza de un pedazo de tierra determinado para posteriormente quemarla y utilizar los residuos. Aún esta actividad es temporal y se lleva a cabo de acuerdo a un calendario agrícola que prevalece desde tiempos prehispánicos.

Artesanías: un bien histórico de SALI

En lo que se refiera a la actividad artesanal, se menciona que ésta se empezó a desarrollar en 1918 debido a que la comunidad sufrió una pérdida de sus cosechas a consecuencia de fuertes heladas. Según datos de fuentes orales, el señor Fidel San Juan inició con la elaboración de artesanías en madera, lo cual, ayudó a mejorar la economía de los pobladores. 

En la década de 1970, bajo la política económica del Gobernador del Estado, Carlos Hank González, se impulsó esta actividad, la cual, le dio la oportunidad a las comunidades de demostrar su creatividad, al grado que se convirtió en una opción más para que los habitantes mejoraran su situación económica. 

Así es como nació una actividad que en la actualidad es uno de nuestros distintivos y, además, es reconocida por su excelente elaboración y tiene como materia prima la madera, el cuerno y el hueso de res. 

Entre los principales productos artesanales están los baleros, yoyos, pirinolas, floreros, camioncitos, títeres, figuras de imán, llaveros, entre otros. En hueso, peines, peinetas, anillos, aretes, y piezas de ornato.

Sin duda, los procesos de cambio que han venido dándose en el municipio han traído consigo un cambio en los ámbitos económicos, ambientales y sociales, que los mismos habitantes han adaptado a su modo de vida. Casi sin darnos cuenta hemos pasado de ser un pueblo tradicional a envolvernos en una sociedad capitalista y moderna. Eso sí, sin perder nuestra esencia.

Sin duda, los procesos de cambio que han venido dándose en el municipio han traído consigo un cambio en los ámbitos económicos, ambientales y sociales, que los mismos habitantes han adaptado a su modo de vida. Casi sin darnos cuenta hemos pasado de ser un pueblo tradicional a envolvernos en una sociedad capitalista y moderna. Eso sí, sin perder nuestra esencia. 

 
Las fuentes históricas a las que me he remitido son: las monografías municipales de San Antonio la Isla y Calimaya, de Eladio Colindres Colindres y Margarita Loera Chávez Respectivamente. Complementada con la investigación “Entre la madera y el concreto San Antonio la Isla en proceso de urbanización, una perspectiva antropológica” realizada por la Licenciada Alejandra Mendoza García y Gerardo Torres Colindres Lic. En Antropología Social.